“El valiente existe hasta que el cobarde quiere” Dicho Popular.

Para quienes me han leído en algunas publicaciones pasadas y me conocen un poco, sabrán que además de ser corredora soy una persona idealista, no conformista y que afortunada o des-afortunadamente no sabe quedarse callada.  Me enseñaron a levantar mi voz ante el abuso, a expresar mi pensar y mi sentir al respecto de situaciones que evidentemente no son regulares.

Hoy quiero hablarte a ti, colega corredor acerca de un tema que ha sido mencionado una y otra y otra vez de múltiples formas y que sigue generando polémica, enojo, tristeza y en muchos casos, indiferencia no genera nada, lo cual es más preocupante aún.

Carreras Caras / Carreras Fraudulentas.

Imagínate que una organización te invita a participar en una carrera que tiene como objetivo “recaudar fondos para personas con discapacidad”. Luego, resulta ser que no es así, que todo el dinero que obtuvo dicha organización no tenía esa finalidad. Tú lo interpretaste así por la redacción de la publicidad y la convocatoria.

Se anunció que habría patrocinadores importantes en la carrera, nombres reconocidos como Coca-Cola, Corona, Powerade, Adidas, etcétera…a la hora de la hora resulta que no, una vez más, tú eres el rival más débil porque NO LEíSTE BIEN LOS ESCRITOS.

El día de entrega de la carrera se cambia el horario de entrega de Kits 3 veces, al llegar a sitio de entrega no hay un equipo de voluntarios o responsables de la entrega…es más, no hay ni sillas, ni mesas, ni stands, ni nada de nada. Lo único que hay es una persona entregando números a mano pelona, modificando el folio de tu inscripción de manera individual uno  a uno, y lo que recibes a manera de kit es eso, un número impreso en una cartulina sin orificios, sin material adecuado para la perforación y ya. Eso es todo.  Como organización prometo entregarte la playera al día siguiente ya que mi proveedor no me las ha entregado aún, y ¡me está quedando mal! ¡Yo soy la victima de su mala organización!

 

Bueno, si aun así sigues interesado en correr mi carrera de recaudación de fondos inclusión social, te espero al día siguiente en punto de las 7:00am ya que arrancamos a las 7:30 con las categorías de atletas especiales,  en silla de ruedas, invidentes, sordos, y convencionales entre otros.

Llegas el domingo. Son las 7:30 y el arco de salida aún no ha sido colocado. No hay sonido, no hay comité de salida, no hay nada más que tal vez 300 personas que al igual que tú, están ansiosas por arrancar. Algunos corredores van a sus carros a dejar la bolsa del Kit, el cual contiene una playera que no fue de la marca que la organización anunció tú de manera errónea interpretaste sería tu vestimenta oficial de ese día y 4 seguritos para fijarla.

A las 8:10am por fin comienzas  a correr, tras la salida de una o dos categorías incluyentes sigues tú que vas por 21 km y tras de ti los de 13. Al final los de 5km de convivencia empujando a algún ángel en silla de ruedas, por quien pagaste además de tus 350 pesos de inscripción otros 100 pesos más para poder empujarle.

El trayecto de la carrera es ameno. Hay tránsito en las avenidas principales deteniendo el tráfico.  Después (de un rato) ya no hay tránsito y los vehículos comienzan a circular por el mismo trayecto donde vas corriendo. Hay Powerade en las carpas de hidratación en los kilómetros 3, 7, 10, 13 (maso) y de aquí en adelante ya no recuerdas en qué kilómetros más había Powerade porque el sol, el esfuerzo del ejercicio y la falta de agua ya no te permiten llevar el control de este dato. Powerade. Mucho Powerade. Powerade de sobra porque algunos corredores deciden ya no tomarlo. Solo Powerade. No agua. Mucho menos Vitamin Water, a pesar de que fue publicado que habría m-u-u-c-h-a agua y vitamin water en el camino (Ja, iluso – otra de tus mal-interpretaciones).

A estas alturas, encuentras ángeles de otro tipo en el camino. Uno hasta te compra un agua en el OTSSO(sic) y tú la bebes tal cual indocumentado en el desierto (así me sentí yo por lo menos). Compartes tu agua con quien puedes para así prevenir algún caso de deshidratación extrema.

Por cierto el comentario que recibiste de uno de los organizadores del  Maratón Powerade de Monterrey (de los más importantes de nuestro país) cuando lo viste en LALA fue: “Toma menos bebidas isotónicas y más agua. Las bebidas isotónicas terminan por deshidratarte peor que si no tomaras nada. Bebe agua, agua”. Estas palabras retumban en tu cabeza cuando intentas convencer a tu cuerpo que es necesario que sigas hasta la meta. La meta, el lugar en el que serás recompensado con una bonita medalla que también viste en las publicaciones del evento. Eso por lo menos, te da ánimos de llegar. ¡Te la has ganado a pulso, caray!

Y entonces, en el km 20.35 llegas a la meta. La meta. Sola, sin sonido, sin animador, sin música, sin….vergüenza.  Te llamó la atención que ningún corredor que viste caminando de regreso claramente finisher de la carrera llevara medalla colgada al cuello. Pero seguiste siendo fantasioso, tal vez la llevaban en su bolsa de recuperación…o espera…tampoco había bolsa de recuperación.

Lo que había al llegar a la meta era: Garrafones de agua Ciel, mesas del patrocinador oficial de masaje de recuperación y corredores con miradas a la deriva quien sabe si por insolación o por asombro quienes claramente al igual que tú, estaban perplejos. Eso es lo que había.

Al preguntar a la organización del magno evento ¿Hay medallas? La respuesta es: Si, el viernes las daremos en El Costeñito (restaurante patrocinador del evento) junto con una comida. Posteriormente, la organización te aclara que en ningún lugar de la convocatoria se mencionó que habría medalla.

La premiación de todas las categorías se llevará a cabo después, no ese día. Ya te enterarás por medio de un comunicado oficial, el cual tres días después del evento se reduce a una publicación en la página de Facebook del organizador con los nombres de los ganadores (sabrá como los habrá sacado, si ni chip de cronometraje ni tapete hubo- es más, se me hace que ni jueces).  Y así las cosas.

Te pregunto de nuevo, colega corredor: ¿Te inscribes a mi carrera?

Esto fue lo que pasó este pasado fin de semana en la carrera Medio Maratón Internacional Incluyente #Corroatulado en Aguascalientes. No, no es ciencia ficción. Es corredores, casos de la vida real episodio “no puedo creer que sea el segundo año que pasa esto y que nadie ha hecho algo al respecto”.

Episodio “hagamos que este tipo de situaciones irregulares sean de conocimiento de la comunidad de corredores y evitemos que esto se replique en México, en Guanajuato y en Guadalajara como ya fue anunciado por la organización”.

Episodio: “¿Hasta cuándo vamos a permitir que la indiferencia de quienes no participan en alzar su voz siga afectando a los que si creen en la buena fe y en la buena voluntad de los demás?”

Colega Corredor: Ayúdame a ser parte del cambio y de la generación de consciencia de estas situaciones. Ayúdame a que cada vez seamos más quienes declaramos que estamos hartos de que nos quieran ver la cara de tontos y nos hagan sentir que lo somos, por el simple hecho de creer y de participar y encima de todo, por creer que estamos ayudando a una causa.

Ayúdame, a ayudar a los que no saben y cuya imagen es utilizada por gente “viva y astuta” para ganarse un “dinerito”.

La decisión, es tuya. Si decides que deseas ayudar, por favor comparte esta publicación. La información es poder y mientras más informados estemos, más fuertes somos.

profeco

Atentamente: Una corredora, como tú.

Yo (soy) Corro. Y tú también puedes serlo.