Son las 4:00 de la mañana de un domingo 6 de marzo, 2016. Abro mis ojos y sí, es verdad. Estoy en la ciudad de Torreón, Coahuila a unas cuantas horas de correr mi 4to maratón en lo que tengo de vida, el primero de este año.

He visto las publicaciones a lo largo de las últimas 8- 12 semanas en las que mis amigos corredores han compartido sus entrenamientos, sus fondos larguísimos, sus anhelos y aspiraciones para este maratón LALA, uno de los más esperados por toda la comunidad corredora de México y me atrevo a decir que no solo de México, sino Internacional.

A diferencia de mis amigos y conocidos, yo no tenía pensado correr este maratón. No me preparé físicamente para él como en las tres ocasiones pasadas lo hice en el 2015. Es más…no sabía que lo iba a correr sino hasta el 1ro de febrero cuando al medio día se abrieron unos escasos y muy codiciados espacios para aquellas personas que pudieran aprovechar las inscripciones que fueron diferidas para el 2017. Al momento que se abrió la plataforma de inscripciones y durante 3 eternos minutos en los que hasta el servidor se colapsó por la demanda de los  aspirantes “Lalistas”, mi corazón latía rápido y fuerte, mientras muchos pensamientos invadían mi mente. ¿Y si logro inscribirme, si lo corro? ¿Con 4 semanas alcanzaré a preparar mi cuerpo? ¿Y si me meto al km 21 y solo hago medio? ¿Y si….? Todas estas preguntas se fueron en un flash al momento de quedar desplegado en la pantalla el mensaje. “FELICIDADES, SU INSCRIPCIÓN AL @MARATÓNLALA2016 HA QUEDADO REGISTRADA”.

 

entrenos2

Shit. Demonios. YES! FABULOSO! Shit. Demonios (Bis). Pues ahí está tu respuesta Serratos, sí quedaste. Ahora a ver cómo le haces porque sabes perfectamente bien que así como eres, ni vas a correr solo 21km, ni mucho menos le faltarías el respeto así al maratón y a su gente entrando a la mitad. ¡Pos esta! (sonido de gruñido enojón).

Regreso a la cama en la que estoy acostada y me doy cuenta que me tengo que levantar para iniciar ya con el ritual de preparación que todo maratonista amateur o recreativo conoce. Anoche quedaron ya listos nuestros atuendos, todo en su lugar para complementar con la embadurnada de pomadas para calentar músculos y cremas anti-rozadura que es ya parte de mi vida, obligadamente (algún día te contaré de los “downs” de ser mujer corredora por ciertos atributos).

atuendo

Mágicamente nos transportamos y son ya las 6:45am, a 5 minutos de escuchar la salida. Este maratón es muy importante para mí, pues me dará la oportunidad de 2 cosas:

  1. Correré mi primer maratón a lado de Antonio, quien ha llegado a mi vida de manera intempestivamente perfecta. Ajá, así como se lee. La dualidad de la vida a todo lo que da. Cuando ya me había hecho a la idea de ser “The Lone Runner” ahora corro tomada de su mano haciendo nuestras las carreras y las frases “#BetterTogether y #YoelegíCorrer…Contigo”. Es curioso cómo cambian las cosas de un minuto a otro y la vida te enseña una vez más que no mandas tú, sino el destino y por supuesto Dios. Bueno, pero este es un blog de corredora, no de romanticismos. (¡Que no están peleados uno con el otro…debo decirlo!)
  2. No preparé este maratón. Sí, soy corredora. Sí, Tengo 3 en la bolsa…o en las piernas mejor dicho. Sí, tengo 5 meses corriendo después de un periodo depresivo bastante fuerte que gracias a la corredera loca logré vencer haciendo distancia de 10km a máximo 21km…pero….

No hay pero que valga, la decisión se tomó y los diálogos internos fueron manipulados a consciencia para encajar la idea que el entrenamiento para hoy de 16 millas (25km) se podría extender otras 10 (17km,195mts) sin mucho problema. Estoy entrenando en millas para lograr un nuevo RP de maratón sub4 en San Diego, Junio 5, 2016, no por ser farol.

Empieza la fiesta en la comarca lagunera y sabemos que #SomosÚnicos, al igual que los otros 4,998 maratonistas inscritos para este fabuloso evento. Los primeros 10km transcurren tranquilamente, disfrutando el aire fresco de la mañana y que el sol no ha salido aún a hacer de las suyas. Hemos decidido tomarnos una foto km a km, a disfrutar de los 42.195 de intenso recorrido y a llenarnos de las porras que hacen de este evento uno de los mejores en toda la nación. No importa cuánto tiempo hagamos, vamos por los 42.2, y vamos a disfrutarlo como nunca antes.

Es la primera vez que corro un maratón sin música en mis audífonos. Quiero sentir la euforia de la gente, quiero escuchar a los demás corredores, quiero escuchar mi respiración y quiero ESTAR presente, no solo en físico sino en presencia completa.

12495263_10207094705060912_7860130210876341482_n

Ahora que corro con Toño me han pasado cosas que no me habían sucedido antes. Por ejemplo, en el km 6 el estómago se puso en mi contra y exigió un baño. Ahora el término “contra reloj” tiene un nuevo significado para mí. Por cierto, gracias infinitas a la linda familia que me dejó entrar a su casa al pasar por enfrente y con pena y todo, obligué a mi pancita terminar ese asunto que a tan mal tiempo se le ocurrió ejercer presión. Literal. (Hay temas que cuando eres corredor dejan de tener ese veto de ser impronunciables. Hacer del baño es uno de ellos. Lo siento, pero así es) 😀

Mi mente traviesa en el km 15 intenta sembrar un poco de duda con respecto a la capacidad de terminar el maratón completo, duda que de inmediato descarto pues le recuerdo que tengo semanas corriendo medio maratón cada domingo, y cuando menos 20km más entre semana.

A lo largo del camino, esa voz regresa un par de veces, y hago caso omiso…hasta que en el KM 28 no me habla. No. Me grita. Me reclama. Me atormenta. Me invade. Me toma por completo y me obliga a prestarle atención. Ahora empieza el verdadero reto y a lo que vine a este lugar. Si he de ser sincera soy una mujer a la que le gustan los retos. Soy de esas personas a las que si le dicen que algo NO se puede hacer, lo hace. No por irreverente, no por subversiva. Es porque me gusta saber el “porqué” de las cosas, especialmente si es algo en negativo.

Mi cuerpo me avisa que está cansado, pero puede seguir adelante. Mi mente me dice que puedo terminar esta prueba, que si ya corrí 2 maratones con 3 semanas de distancia, puedo llevármela tranquila de los 25 a los 42 y terminar. Cumplir. Llegar. La locura euforia de correr a lado de Toño y su manera de animar a la gente a la vez que ellos nos animan a nosotros me permite enfocarme más en la energía positiva y menos en que cada km que avanzo me pesan las piernas un poquito más. Un detalle que noté es que con cada parada a tomarnos la foto kilométrica, me costó cada vez más trabajo retomar el paso. Sentí como si se tratara de echar a andar 42 veces una máquina que ya traía la inercia de un ritmo fijo, algo que jamás había hecho. ¿Detenerme 42..(43 contando lo del baño jijiji ) en un maratón a tomarme una foto? ¿DISFRUTARLO? ¡Santa Virgen de los maratones continuos! ¡Sacrilegio! ¡Blasfemia! ¡Herejes Maratónicos!

pixlr

Llegamos al KM 38 y cada paso que me acerca a la meta, es un paso que me pesa más. Comienza mi ritual de pensar en mis hijos y en mis padres, y en cada KM dedicarles un pensamiento para agradecerle a la vida que puedo correr, que puedo conocer y desafiar las reglas que uno mismo se impone, y que a veces aceptamos como verdades absolutas por ser repetidas una y otra y otra vez por los demás.

*Es necesario correr mucho para correr un maratón.

*Necesitas 16 semanas de entrenamiento para terminar los 42.

*El cuerpo necesita mínimo un fondo de 36km previos a un maratón.

*Si no sigues las reglas, no llegarás a la meta.

No se trata de sobresalir. No se trata de ir contracorriente. No se trata de ser vale-madrista.Se trata de vivir una experiencia totalmente nueva con la plena intención de posteriormente, en algún momento, ponerlo por escrito y compartirlo contigo, con la esperanza de que te sirva como referencia de experiencias como corredor. O referencia de locura, de extremista, de apasionada, de lo que tu gustes.

Llegamos al kilómetro 42 abrumados por el sol, el calor y la resolana que ahora nos pega de frente. La gente está muy callada, muy quieta, y Toño una vez más aviva las porras al tomar mi mano y colocarme de su lado izquierdo mientras me lleva colgando de su mano como muñeca de trapo recorremos los últimos metros hasta la meta.

Hemos llegado. ¡HEMOS LLE-GA-DO! Me dejo caer en sus brazos y me aferro a su cuello no por romántica o cursi, (aunque así lo parezca) sino porque de lo contrario, me derrumbaré al suelo y tendrán que recogerme con una palita de cocina tal cual huevo frito en el sartén.

Este maratón, el maratón LALA 2016 ha sido el más difícil que he hecho hasta el momento. El más pesado. El que más me he tardado en completar. El más desafiante, el que me ha hecho ver que SI, al maratón se le respeta. Y el que MÁS HE DISFRUTADO. EL MEJOR. EL NON PLUS ULTRA. Lo corrí con el corazón, con la mente, y contigo. Espero con ansias la hora de volverlo a hacer.

Yo (soy) Corro. Y tú también puedes hacerlo.

Nota importante: De ninguna manera este artículo pretender motivar o incitar a la gente a correr un maratón sin preparación previa, o con escasas semanas de entrenamiento. Correr un maratón requiere de mucha preparación no solo física, sino también mental y es importante considerar todas las variables que forman parte de una correcta preparación en todos los ámbitos. Habiendo dicho esto: ¿Quieres cambiar tu cuerpo? Corre. ¿Quieres cambiar tu vida? Corre un maratón. ¿Quieres cambiar tu destino?…Corre con pasión y mucha, mucha, muchisima locura…

12814039_10207090741561827_3861430267627519427_n IMG-20160308-WA0003Screenshot_2016-03-10-17-19-08Screenshot_2016-03-10-17-19-32