Sin duda tienes que vivirlo para poder entenderlo, me animé a hacer algo que pocos se atreverían, recibía comentarios que para mi eran negativos, me sonaban a un reto: ¿si lo vas a correr? ¿Si llegas a la meta? ¿Si tienes la edad suficiente para correrlo? ¿Todo eso vas a correr? ¿Es mucho no?

Esas preguntas eran devastadoras y acababan mi ilusión para participar, estaba en duda si correrlo o no, no llevaba mucho tiempo corriendo, 2 años para ser exactos, el último año participando en carreras de 10 y 21 km pero eso no era nada a comparación con un maratón, escuchaba muchos comentarios acerca de este magno evento deportivo y quise ponerme a prueba cosa que jamás imaginé cuando empecé a correr, ya faltando un mes me animé y me inscribí, de hecho mi ficha fue la 2181 de 2840 que participaron en la competencia, de los cuales 843 para ser exactos completaron el maratón (al menos eso marca la página oficial márcate) sabía que muchos se inscribían pero no corrían toda la distancia, se aventaban los 10, 21 o 30 km, pude notar fácilmente durante la carrera los que iban por marcas personales y los que corrían al igual que yo su primer maratón eso me motivo más durante la carrera.

El Inicio.

La última semana estaba ansioso por correr, no me ejercité ni trabajé ninguna actividad física para llegar completo el día del domingo, empezaron a entregar el kit de corredor, fui el primer día (viernes) y sinceramente me quedo a deber el kit, no fue lo que esperaba al menos por lo que había pagado, solo era una triste playera que a las afueras donde entregaban el kit las vendían en $25, por eso opté por correr con otra playera.

El día sábado no quise saber nada, había dejado todo listo desde el sábado en la tarde, estaba muy nervioso, ni los hidratos de carbono se me antojaban, no tenía hambre, no pude conciliar el sueño solo pude dormir 4 horas y eso me afecto bastante nunca me había sentido así un día antes de una carrera. El domingo me levanté a las 4 de la mañana, me puse a rezar (cosa rara), desayuné algo, tome suero y desperté a mi madre para que me echará un aventón, no quise llegar solo y pasamos a recoger a familiares (que también son corredores) sabía que se iban a aventar el medio maratón y quise empezar los primeros 3km a su lado, pero ya estando en la deportiva tenía que dejar mi maleta en el guarda ropa, había mucha gente, y esperando a que un tío regresara del baño ya no los vi, y quise adelantarme a la línea de salida. Siendo las 7:00 am sonó el disparo de salida mi corazón latió mas rápido de lo normal, volteaba a todos lados para ver si conocía a alguien, y ni madres no reconocía a nadie, todos se abrazaban y se echaban la buena vibra antes de salir, yo solo miré el cronómetro en lo que llegaba a la línea de salida, ya que el espacio era muy reducido y muchos corredores (tarde 2 minutos en salir)

3 kms.

Los nervios los había dejado a un lado, me sentía confiado y puse un paso ni muy rápido ni muy lento, hasta que por fin encontré a Julio Iván, que iba acompañado de Ezio (un corredor titán) que iban por los 42 km, Iván iba por 4 hrs y Ezio iba por su primer maratón, dije awebo de aquí soy, los acompañé a buen paso nos echábamos ánimos y un buen desmadre, bueno al menos por 26 km.

10 kms.

Había divido la prueba de maratón en 10 km, (10,20,30,40) eran 4 fases, y en la primer fase iba como si nada, llevaba ya una hora corriendo .

12 kms.

Nos encontramos a los primos Ismael y Leonel que nos estaban esperando y nos acompañaron durante todo el recorrido en las bicis. Me motivé mas, me sentía como un corredor elite que llevaba a su entrenador a un lado en la bici que le decía como iba durante la competencia.

21 kms.

Segunda fase, llevaba ya 2 horas con 5 minutos (muy buen tiempo) Aquí había puesto de hidratación, cogí todo lo que ofrecían (chocolates, naranjas, agua) y por querer agarrar una naranja que no alcanzaba comencé a sentir algunas molestias en el tendón de Aquiles, (ya lo había sentido en otra carrera, sabía cómo remediarlo) y lo primero que se me vino a la mente fue cortar el camino y bajar el ritmo, pero no hice nada de eso y seguí aguantando hasta llegar a la prolongación calzada donde ahí me decidiría si seguía o no.

26 kms.

Le dije a Iván y a Ezio ustedes sigan los veo en la meta, baje el ritmo, me paré completamente llegué a la prolongación calzada tenía 2 opciones le seguía la ruta o le cortaba, ya que la ruta se prestaba para eso, estaba en un dilema fueron como 10 segundos que para mi fueron una eternidad y me di cuenta la importancia de tomar decisiones muy difíciles, solo tenía 2 opciones que era rendirme sin dejarlo todo o continuar luchando hasta no poder más. Es lo que se nos presenta en la vida diaria a veces no pensamos con claridad las cosas, he aquí mi primera lección que tuve.

30 kms.

Tercera fase, pare por completo sentí otra molestia en el femoral izquierdo, justo afuera de presidencia ya había un chingo gente en el centro y se me quedaba viendo, me agaché respire hondo y grite con todo (oooohhhhhh) la gente me alentó, me aplaudió, me dijo esa es la actitud, no me quedó de otra más que caminarle, caminé cerca de 20 minutos, hasta que vi como a unos 50 mts. adelante de mi otro wey , se veía de mi edad y estaba más jodido físicamente que yo, me acerque a Él, y le dije: vámonos cabrón aguantamos paso y llegamos! Me dijo si llegamos chingao a demostrar de lo que estamos hechos, volvió a aumentar mi confianza, y para no pensar en el dolor le empezamos a platicar, cuando uno hace ejercicio se pone de buen humor y mas corriendo, se me hizo buena onda es un chavo de 21 años era también su primer maratón, tenía ya su plaza en los juzgados, al parecer ocupaba un puesto importante porque la mayoría los tránsitos y policías lo saludaban, ya no quise platicar mas porque sentía que me llevaba la chingada, perdía oxigeno extra y volvimos a caminar, nos encontramos a otros 2 corredores que iban caminando y le seguimos, ya cuando acordábamos íbamos en pelotón los 4 corredores (yo lo lideraba) no me aguantaron el paso, los deje atrás y seguí corriendo.

33 kms.

Me detuve en el puesto de hidratación pedí hielos, no tenían (YA NO TENIAN, SE ME HIZO INCREIBLE) y una chava muy guapa que estaba ahí me dio rápido un masaje, (perdí como otros 3 minutos por quedarme platicar con ella jajaja) por fin llegué a la calzada, no se, faltaban 9 kms. y no sé porque sentía que ya había llegado ¿mentalidad acaso? O será que siempre me gusta correr por la calzada.

35 kms.

Me volví a encontrar a mis primos en el puesto de animación de los titanes, justo atrás del estadio les dije: “acompáñenme en la bici ya ando bien madreado” y si no fuera por ellos no llegaba

36 kms.

No aguanté la molestia que me dio en el femoral y me acalambre bien ojete, hasta grité y lloré del dolor no podía caminar, fue justo a un costado por la Plaza stadium, por donde estaba la desviación que iba a hacer en el km. 27 y aquí vuelvo a lo mismo ¿Es la mentalidad de sólo pensar que pase por ahí? ¿dije que ya estuvo? ¿Solo el simple hecho de conformarme con lo que tenía planeado no quise llegar a más? Quise tirar la toalla y decirle a mi primo que fue todo, pero el me alentó y gracias a que pasó un motociclista de protección civil me proporcionó un poco de diclofenaco en pomada, luego me dieron hielo y me aliviane un poco. Segunda lección: ve más allá de lo planeado, no sabes cuantos frutos puede tener tu cosecha 😉

40 kms.

Cuarta y última fase, No sentía mis piernas, mis brazos, no dejaba de colocarme hielo en las partes afectadas, lo único que salía de mi era la esperanza, la fe y la ilusión de llegar a la meta, el último puesto de hidratación ya no tenía voz para dar las gracias a todos los que me daban ánimos, en especial a mis compañeros de COMUDE

42 kms.

Mi primo Ismael le marca a mi madre, diciéndole que ya estoy por acabar el maratón dedicándole el último kilómetro, nunca han visto un triunfo mío, pero aun así se que están orgullosos de todo lo que hago, veo a lo lejos la entrada la deportiva, voy pisando el tartán de la pista de atletismo, sentí que los ángeles me abrazaban pero no, era mi familia: mi tía Yolanda felicitándome, al igual que mi tío Luis y mi primo Juan (con los que me fui en la mañana) que me echaban los últimos ánimos antes de entrar a los últimos 100 mts, vi mi reloj y ni me había dado cuenta marcaba error, volteé a ver el cronómetro de la pista marcaba 4 h 58 min 16 seg cruce la línea de meta y volví a gritar con las últimas fuerzas que me quedaban, sin lugar a duda el maratón no es para los cobardes, recibí la medalla, saludé a todos los de COMUDE que estaban presentes felicitándome, y mi primo Ismael estaba esperándome hasta el fondo, lo abrace y me solté en llanto, un llanto que me sabía a felicidad, gloria, sufrimiento, dolor, desesperación, satisfacción, gozo, alegría, no se, inexplicable la verdad, es un ¡llanto de sangre!!

20150920_3238JESÚS EMMANUEL VILLANUEVA VÁZQUEZ

  • Lección 1: Las mejores decisiones son las que tomas tú
  • Lección 2: ve más allá de lo planeado, no sabes cuantos frutos puede tener tú cosecha
  • Lección 3: a la  vida no hay que tenerle miedo, pero si respeto
  • Lección 4: “Si quieres cambiar tu vida corre un maratón”.

Y las que falten!