Mi estimado amigo Fernando, de Carreras Atléticas, me pide relatar un poco de cómo vivimos la experiencia de participar en la pasada edición del Maratón Internacional de la ciudad de México, por lo que con mucho gusto y con mis limitaciones de redactor profesional, intentaré trasmitirles lo vivido en este pasado fin de semana.

Primeramente es la tercera ocasión que tengo la oportunidad de participar en esta ahora ya muy importante cita; hace 2 años, corrí medio maratón (aún había las 2 distancias), el año pasado mi primera experiencia en los demandantes 42,195 metros (del cuál obtuve mi peor tiempo en maratón), y en esta ocasión, nuevamente atentos a la cita.

MaratonCiudadDeMexico

Una de las características que considero ha tenido este maratón, es que en estas últimas 3 ediciones, los organizadores tomaron la decisión de llevarlo a las grandes ligas, y buscar la manera de cómo ser referente en el calendario a nivel internacional, desde el cupo de participantes, las inscripciones con un año de anticipación, patrocinadores de alto nivel, y una característica muy divertida y retadora, aunque obviamente estrategia de publicidad, es que la medalla del maratón, cada año, ha sido de las letras que forman la palabra “México”, es decir, en el 2013 con el medio maratón, logré obtener la “M”, el año pasado obtuvimos la “E”, y en este año se pudo obtener, como muchos la nombraron “La espantosa X”.

MedallasTodas

Una parte sumamente importante alrededor de la competencia en sí, es todo lo que significa el organizarnos para poder viajar a la cita; comenzando con las inscripciones a la carrera, ya que desde que terminamos la competencia en el 2013, mis amigos y hermanos del “running”, los “Trigarantes”, decidimos completar el ciclo de obtener las medallas para completar la palabra “México”, así que para esta edición del 2015, el famoso Genaro (Correcaminos o Capitán América, como algunos lo identifican), y Checo se inscribieron casi con un año de anticipación, me parece que al igual que nuestra querida Maru, que aunque no es oficialmente Trigarante, ya que es una orgullosa integrante de los “300’s”, muy en el fondo, ella sabe bien, que también es toda una Trigarante; en mi caso me tocó inscribirnos a Hugo y a mí, desde Diciembre del 2014, cabe mencionar que un poco después, se agotaron las inscripciones para los 30,000 lugares disponibles para esta edición del maratón.

Previo a esta cita, y desde varias semanas atrás, nos dio mucho gusto el saber que nos estaría acompañando nuestra amiga Liza, y aunque no iba a correr completa la ruta, ella quería disfrutar y compartir esta experiencia con el grupo.

Una parte muy importante de los viajes, es el poder conocer y compartir tus experiencias, miedos, anhelos, y hasta en algunas ocasiones tus secretos, coincidentemente en casi todas las ocasiones, los temas compartidos son relacionadas con el “running”, y en cómo ha impactado en tu vida personal, profesional, y como en prácticamente el 100% de los corredores que conozco, este impacto mencionado, ha sido de manera positiva.

Así que el equipo completo que participaría en esta travesía, estaba conformado por: Maru y Liza (300’s), Genaro, Checo, Hugo y yo; por cuestiones de agenda, algunos partirían después y otros se quedarían algunos días más en el DF, por lo que de ida tuvimos la fortuna de compartir el viaje con Andrea Sayavedra, una ultracorredora muy activa en todos los grupos que existen en Facebook.

imagenfacePor cierto, hablando de esta red social, en este viaje comentábamos en lo importante que se ha convertido, este medio, para poder conocer personas con ideales afines, el tener comunicación importante que refuerce tus entrenamientos, así como motivación de una gran cantidad de formas que te ayudan a seguir adelante; creo firmemente que es un buen momento, para comenzar a visualizar una red social, específica de corredores, si aún no existe, creo que sería un muy buen momento para iniciarla.

Salimos muy temprano desde León (5 am), para poder alcanzar a llegar todavía a buena hora a la entrega de paquetes en el World Trade Center de la ciudad de México, y con un Tour no intencional por Celaya (si, increíblemente nos perdimos, al no tomar la salida adecuada en la nueva autopista León-Salamanca), llegamos a la entrega de paquetes.

Desde que uno baja del auto, y comienza el ascenso a la sala en donde se lleva a cabo esta entrega de paquetes y la expo, se siente la increíble vibra de todos los participantes y acompañantes, y se percibe en el ambiente una energía viva, que denota ansiedad, intensidad y de desesperación para que la competencia ya comience.

La entrega de paquetes fue muy ágil, y en esta ocasión un acierto lograr que se respetaran las tallas de las playeras que solicitaban (debido a mi complexión, las playeras de los 2 años anteriores, son tan grandes que me quedan como minifaldas), y la atención de la chica a cargo del rango que me correspondía (número 20687), fue excelente, deseándote una buena carrera y con muy buenos deseos por la misma, se agradece, en todos los ámbitos de la vida, que una persona haga las cosas con gusto, pasión, y con total dedicación.

FotoGdlEn la Expo, nos tocó ver a mi gran amigo PPMAN, con toda la raza de Guadalajara, quedaron de verse ellos a una hora en la que pudimos coincidir, e inclusive colarnos a la foto oficial, mi estimado Pepe, es un ejemplo de como con dedicación, metas y disciplina puedes lograr prácticamente lo que quieras, él estaba corriendo su segundo maratón, y siempre que lo veo impacta lo que te trasmite, tan solo con su presencia y con sus siempre acertados consejos.

Había muchos productos, todos relacionados con el “running”, y me sorprende, que aunque se diga que el correr es un deporte barato, ya que solo necesitas unos tenis, la verdad, es que te vas metiendo tanto en el tema, que terminas comprando todo lo que te puedas imaginar, y la cantidad de compras que realizaban los asistentes a la Expo, eran impresionantes; también había stands con algunos de los principales Maratones nacionales e internacionales, promoviéndose de la mejor manera, en el mejor escenario que puede tener una carrera (30,000 maratonistas en un solo lugar), y tristemente cuando llegamos al stand del maratón de León, nos dimos cuenta que el estand estaba vacío, y sin ningún tipo de información o estrategias de mercadotecnia que permitieran aprovechar el escenario, ojalá y las autoridades hagan algo al respecto, por esta falta de respeto al nombre de nuestro maratón local.

El resto de la tarde, lo ocupamos en distraernos un poco, descansar y culminar con nuestra cena tempranera de carga de carbohidratos.

FotoTrigarantes

FotoTrigarantes2El domingo 30 de Agosto, el día de la cita, nos levantamos muy temprano para estar a tiempo, había salidas por bloques, en donde los primeros competidores salían a las 6:45 am, y los últimos a las 7:55 am, a nosotros nos tocó el bloque verde, con salida a las 7:30 am; la idea de salir en bloques por la logística que se requiere de coordinar a 30,000 personas es muy acertada, desafortunadamente, y como suele suceder, los bloques no se respetan, y no había control de acceso a cada uno de ellos, por lo que en el resto de la carrera, los competidores más rápidos, tenían que zigzaguear e ir rebasando a los competidores más lentos, que no respetaron su corral de salida, lo que impacta en los tiempos.

FotoTorreLa cita fue en Bellas Artes, con todos los Trigarantes, y nos colocamos todos juntos (también poniendo el desorden), en el bloque verde para estar listos para la salida, justo debajo de la Torre Latinoamericana.

Es muy difícil poder trasmitir en texto la emoción que se siente, al estar listo y con el conteo previo el arranque de la carrera, y es increíble el saber que estas compartiendo estas emociones, junto con 30,000 participantes, tan solo desde nuestro disparo de salida, hasta que cruzamos el arco de salida, pasaron casi 10 minutos, pero esta espera no es para nada tediosa, aburrida ni desesperante, ya que lo vas disfrutando paso a paso, con el anhelo de ya comenzar a correr (o trotar en este caso por la gran cantidad de personas).

Iniciamos justo en el Hemiciclo a Juárez rumbo hacia Reforma Norte, es importante mencionar, que uno de los factores más disfrutables de este maratón, es la posibilidad de apreciar la belleza de la ciudad más grande del mundo, recorriéndola en esta ruta, misma que los organizadores promueven como la ruta de las olimpiadas de México 68.

FotoAngelNos tocó disfrutar de inicio La Alameda, El Monumento a la Revolución, El Ángel de la Independencia, La Diana Cazadora, La Torre Mayor, y la belleza de todo Reforma, y aún ni siquiera habíamos llegado al kilómetro 10; en esta ocasión me percaté, que gracias a que no hubo torrencial lluvia como el año pasado, había mucha gente apoyando durante todo el trayecto del maratón, lo que le dio un toque cálido y emotivo, mucho más especial, que otros maratones que hemos disfrutado.

Poco después de pasar frente al bello Museo Soumaya, antes del kilómetro 15, comencé a experimentar falta de aire, una opresión en el pecho y cansancio, obviamente era muy temprano en la carrera para andar con cosas, por lo que le apliqué mentalidad al asunto, y seguimos con nuestro paso programado, casi al pie de la letra; pasamos por una larga calle en Presidente Masaryk, que por cierto tomé nota de regresar en algún momento a caminarla con la familia, ya que la misma calle, es tan atractiva, que te invite a hacerlo.

Pasamos por en frente del Auditorio Nacional, y ahí fue en donde ya no pude seguir manteniendo mi paso, mi respiración, y mis equivocadas técnicas mentales, para pasar el mal momento; justo en ese retorno de Reforma, y el acceso a Chapultepec, en el mismo lugar en donde troné el año pasado, fue en donde me di cuenta que no me iba a ser posible derrotar al maratón, pero en lugar de estresarme o inclusive de pensar siquiera en retirarme, coincidió que pasó mi querida amiga Maru, y en el mismo lugar en donde nos vimos el año pasado, y al verme ya sufriendo, simplemente me dijo: “Disfrútalo, es momento que lo disfrutes”, y así decidí que sería, lo iba a comenzar a disfrutar y a correr, lo más que pudiera.

FotoCartulinaReitero mi admiración, por la cantidad de gente que estaba en las calles apoyando, la cantidad de letreros con mensajes de motivación, y algunos incluso que te alcanzaban a sacar una lágrima, aunque no fueran dedicados a ti, los sentías como propios; el no tener aire, y energía para poder sostener tu paso, me impedía correr a una velocidad adecuada, e inclusive me obligaba a caminar por tramos cada vez más largos, pero ese impulso, y ese cariño que sentías de los corredores, y de la gente ap       oyando, te hacía sacar fuerzas de flaqueza, para continuar un poco más, y otro poco más, cuando menos lo esperabas.

En el kilómetro 25 me alcanzó Checo, sin haber entrenado prácticamente nada, se veía muy fuerte, y lo alenté a que le siguiera adelante, con el respectivo choque de manos; un poco más adelante en el kilómetro 26, justo cuando tomamos un pequeño tramo de Insurgentes al terminar nuestro recorrido por Reforma, me rebasó mi amigo Genaro, le grité y no me escuchó, pero más adelante ya me estaba esperando, dándome ánimos solo como él sabe, más como regaño, que como impulso, y tendiendo a que el resultado fuera más bien negativo, a que me impulsara a salir adelante; sin embargo, sé que lo hace con la mejor intención, y lo alcancé, solo para decirle que ya estaba tronado y que me iba a ir a mi ritmo, el me comentó que estaba igual, y que me iba a ir “jalando”, por lo que me propuso, caminar al inicio de cada kilómetro, y arrancarnos trotando hasta el siguiente, algo así como 300 metros caminando y 700 metros corriendo; esa técnica, además de que me obligó a tener una estrategia establecida, mitigó la falta de aire y energía que ambos estábamos experimentando, al final, estoy seguro, que fue gracias a él, que logré terminar con mejor tiempo que el año pasado, y creo que también, de cierta manera, gracias a esto, él pudo también rescatar esta experiencia.

La única condición, que Genaro me puso, para acompañarme, era terminar con su “Cierre Ciclónico”, que es cerrar los últimos 200 metros de la carrera, con todo lo que te reste de energía, un homenaje que le hace al creador de este cierre, un corredor de Monterrey, Elías Richo, del equipo de los “Gusanitos”, que lo ha hecho famoso, junto con sus tarjetas amarillas y rojas, que saca cuando alguien lo rebasa.

Al tomar Insurgentes, sabía que de alguna manera íbamos a lograr llegar a la meta, esto fue como en el kilómetro 33, y aunque la calle tiene una pendiente casi totalmente sostenida, hasta Ciudad Universitaria, sabía que no había manera de poder quedar mal, con el ímpetu dela gente, de los corredores, y hasta del grupo “Kinky”, que en el kilómetro 37, estuvo amenizando el maratón.

Después de un rato de perder a Genaro, asumí que se había adelantado, y respiré, porque no sabía si iba a poder llevarle el paso en su “cierre ciclónico”, pero realmente él se había quedado atrás pensando que yo me había quedado, logrando encontrarnos ya casi en el kilómetro 40, a punto de iniciar el ascenso más difícil de la carrera y el que te llevaba a C.U., ubicamos la Torre de Rectoría, y justo enfrente, el emblemático y legendario Estadio de Ciudad Universitaria; con la emoción a tope, los sentimientos encontrados, entre el saber que por segundo año consecutivo, este maratón me había derrotado, pero no había conseguido aniquilarme, logré terminar sus 42 kilómetros, la emoción de recorrer por un costado el mismo estadio, con una gran cantidad de gente aún a esas horas apoyando con todo, el descenso al túnel de “Los Campeones”, como lo bautizó Genaro, y el difícil, pero no imposible ascenso para entrar a la cancha… Emoción Total, lágrimas corriendo por mis mejillas, todas las frustraciones, problemas, dolores, rechazos y retos de los últimos meses, juntos en una sola emoción, y la increíble felicidad que te da el recorrer esos últimos metros para poder cruzar la Meta, y con ese cruce, dejar todo eso atrás y voltear al cielo y agradecer por todo lo bueno que la vida te ha dado, por todo lo que has logrado, y por la enseñanza que te deja, el haberte podido sobreponerte a una mala carrera, y haber logrado un reto más.

FotoCU

Obviamente que el “Cierre Ciclónico” de mi amigo Genaro, dadas las condiciones en las que nos encontrábamos, no fue tan ciclónico, pero fue bastante digno, y logré seguirle el paso, pensó que le iba a ganar en el último momento, pero después de lo que me había ayudado, por supuesto que no lo iba a dejar. Al término, abrazo con Genaro, foto, encontramos a Checo en las gradas, otro abrazo y foto, y ya en el camino rumbo a conseguir un taxi, nos encontramos a Maru, otro abrazo y más fotos.

Mi amado y aborrecido Maratón, me derrotaste otra vez, pero no me has vencido, nos volveremos a ver, y estoy seguro que eventualmente, te podré conquistar.

No puedo dejar este relato sin las respectivas dedicaciones:

  • A mi apoyo más importante, que es Ceci mi esposa, y aunque a veces se le olvidé lo que significa para mí una experiencia de un maratón (después de 11), siempre está ahí para mí. Espero que ahora que con mucho orgullo experimentó su primera carrera junto con mi hija Pau (Suzuki 5 km), pueda comprenderme un poquito más.
  • A mis nenas Ani y Pau, que son el motor de mi vida, que trabajamos, luchamos, nos esforzamos, y nos sacrificamos juntos, para poder disfrutarnos como familia, en esos increíbles momentos que tenemos juntos.
  • A mis Padres y mi hermano y su familia por todo su apoyo.
  • A mis queridos hermanos “runners”, del Equipo Trigarante: Nuestro Elite Hugo, El del Gran Corazón Checo y el motor del equipo Genaro.
  • A Maru, por ser el artífice y el impulso para adaptarme a esta carrera en las condiciones en las que estábamos, me apena que el año pasado, ella buscaba apoyo, y yo no se lo brindé, con la intención de no frenarla y me siento culpable por ello. Gracias por toda tu energía y buena vibra.
  • A Liza, nuestra compañera de viaje, que siempre es muy importante su apoyo.
  • A los Trigarantes “Similares”, como los llamó Ramoncito Torres, o ahora a los “Aleluya”, que definitivamente son parte integral del equipo, Lupis, Dani, Chucho, gracias por compartir esta experiencia.
  • Al Coach Gabino, y el maravilloso equipo 300’s, por su impulso, y aunque ellos no me consideren parte del equipo, yo definitivamente SOY parte del mismo, aunque nos llamemos diferente.
  • Y a todas las muestras de cariño recibidas durante este proceso, a los “likes” recibidos en las fotos y los comentarios, a las personas que hicieron valla humana prácticamente los 42 kilómetros y a ti, por darme la oportunidad de platicarte mi experiencia.

León, Guanajuato 1 septiembre de 2015

Oscar Murrieta